En 1972 Yale Hirsch, este incansable y excelente analista especializado en ciclos estacionales, yo diría que la máxima autoridad mundial, estudió la pauta de enero, es una de las pautas estacionales más famosas en los EEUU. Lo que dice la pauta es muy sencillo, lo que haga el mercado en enero, por increíble que parezca, suele ser la pauta que seguirá el resto del año.
Si uno se pone a pensar no es tan extraño. Hay que tener en cuenta que es un mes donde las manos fuertes reestructuran cartera. De hecho, es el mes clave del año para hacer esto. Si el mes pasa bajista no es más que una declaración de intenciones de lo que tienen en la cabeza estos leones, lo mismo si termina alcista. Después, lógicamente, un año es muy largo y pueden pasar muchas cosas.
Tendríamos que hablar que desde 1.950 a 2.006 el barómetro ha acertado totalmente 43 veces y fallado en 13, lo cual por supuesto tampoco está nada mal y muestra una pauta estacional realmente muy significativa y desde luego interesante.
Parece por tanto que lo que pasa en el mes de enero es digno de tener en cuenta para el conjunto del año, aunque hay que tomárselo de una forma relativa, pues hay bastantes excepciones y no es desde luego una pauta para considerarla infalible ni mucho menos.
Pero ya saben que muchas veces esto de las pautas estacionales, dada la tendencia natural de los operadores a ser más alcistas que bajistas, suelen funcionar mejor en los momentos de subida que en los de bajada. Cuando se está en fases bajistas las pautas estacionales van mucho peor, salvo la que habla de los 6 peores meses del año. Veamos qué pasó cuando en enero se subió, es decir, cuando se vaticinaba una subida en el conjunto del año.
Tenemos desde 1.950 a 2.006, 31 ocasiones en que tras una subida en enero se subió también el resto del año, y sólo 3 fallos, como vemos un registro impresionante.
En concreto los fallos son en:
- 1.966 seguido de una bajada del 13%.
- 1.994 seguido de una bajada que no llegó al 2%.
- 2.001 seguido con la fuerte bajada de todos recordada del 13%.
Es decir, queda claro que sería una buena cosa para las bolsas que en enero se terminara al alza, desde 1.950 el 91,6% de los años en que enero ha terminado al alza el año lo ha hecho también. La mayoría de los fallos los da cuando enero es negativo, ahí tiene 13 aciertos y 10 fallos. Así que ojo, la estadística de largo plazo está distorsionada por los numerosos fallos cuando enero es negativo y podemos concluir:
1- El 'efecto enero' es cierto y con gran poder predictivo cuando enero es alcista. Es decir, un enero alcista suele llevar a un año alcista, con excepciones raras aunque violentas.
2- Su poder predictivo es bajo cuando enero es negativo. Es decir, cuando enero es negativo no quiere decir nada.
Si queremos ver datos desde más atrás, recurrimos a Bespoke Investments Group que lo ha estudiado desde 1.900.
Una variante de esta pauta, de la que también oirán hablar, es considerar sólo los cinco primeros días del mes en lugar de todo el mes. Por el mismo principio, porque se supone que en esa primera semana de negociación del año los ajustes de carteras ya han sido significativos para considerar por dónde van las manos fuertes. Según datos de los hermanos Hirsch, que son los que más han seguido también este estudio, desde 1.950 en 15 ocasiones la regla falló. Es decir, los cinco primeros días fueron alcistas y el año bajista o al revés, mientras que en 39 ocasiones fue correcta, el 72 por ciento.
No obstante, vamos a dar algunas vueltas más a este tema. Hay un trabajo muy bueno que se publicó en el 2.005 en SafeHaven.com, escrito por Ron Griess, de la firma The Chart Store, y que creo lo deja todo bien claro. Desde luego le debe haber llevado una eternidad de horas hacer el estudio porque es realmente excepcional. Pueden ver las tablas en las que ha plasmado su trabajo en este enlace de SafeHaven.com y que comentamos a continuación:
http://www.safehaven.com/article-2421.htmEl artículo se llama:
A Look at the First Five Days of the Month Indicator and the January Effect.Como verán hay dos tablas. La primera estudia el barómetro de los cinco días iniciales y la segunda del efecto enero a mes completo y lo más importante es que el estudio se remonta a nada menos que 1.886. Desde 1.886 a 2.004, casi nada.
En la primera tabla, la que estudia el efecto de los cinco primeros días de enero, debemos observar en primer lugar el número de veces que el año termina al alza cuando los cinco primeros días de enero terminan al alza. Es muy alto, del 71,1 por ciento. Pero fíjense que eso no es algo exclusivo de enero, sino que en muchos otros meses, como por ejemplo febrero, mayo o noviembre, se dan porcentajes muy parecidos, lo cual a mi modo de ver resta valor a la cuestión y a que ese indicador de los primeros cinco días sea en realidad significativo. Más bien da la sensación de que simplemente se recoge la pauta habitual de que los primeros de mes suelen ser alcistas por los cuadres de cartera, pero no especialmente el mes de enero, sino todos. A la vista de estos datos sería muy prudente con esta pauta estacional de los cinco primeros días.
Pero pasemos a ver qué pasa en el año cuando los primeros cinco días de enero son bajistas, como sucedió el año pasado. La tabla no puede ser más clara, no pasa absolutamente nada y no tiene sentido hacer caso de esta teórica pauta estacional, en este escenario bajista, por dos motivos:
1.- Ante todo porque sólo el 48,8 por ciento de los años en que los cinco primeros días de enero terminan a la baja son años bajistas. Yo creo que con esto está casi todo dicho, no hay pauta, es demasiado poco.
2.- Además, como pasaba en el caso de las alzas los resultados de los meses siguientes, son demasiado similares, lo cual confirma que en enero no hay ninguna pauta fiable en esos cinco primeros días.
Pasemos ahora a la tabla más interesante que es la segunda, donde se analiza el efecto enero con el mes completo que es más significativo. Si nos fijamos en primer lugar en lo que sucede en el año cuando el mes de enero es alcista, efectivamente aquí, aunque también hay meses con registro alto, enero es bastante superior y es muy destacable que el año termina al alza el 77,9 por ciento de las ocasiones y un 70,1 por ciento de las veces considerando sólo los 11 meses siguientes, lo cual es un número muy alto y muestra que efectivamente hay una cierta pauta estacional ahí. Si enero es bueno, el año suele ser bueno, sin que sea, por supuesto, ningún axioma de obligado cumplimiento, lo cual sería muy poco sensato. Pero, curiosamente, cuando sucede lo contrario, es decir, que enero no es alcista sino bajista, la pauta no funciona. Si nos fijamos sobre todo en lo que sucede en los 11 meses siguientes, tenemos un muy pobre 50 por ciento que, aunque desde luego es la cifra más elevada de todo el año, está claro que es azar puro.
En resumen:
- La regla de los cinco primeros días de enero no es fiable en las bajadas en absoluto y es sospechosa cuando se sube, pues hay registros muy similares en el resto del año.
- La regla del mes completo es inexistente en las bajadas y parece más fiable en las subidas, aunque hay que tomarlo con pinzas pues también hay registros, aunque algo inferiores, altos en otros muchos meses. No obstante, parece que hay una propensión a las alzas en el año completo si enero es alcista, pero con todas estas consideraciones no considero esta pauta como operativa y creo que no hay que darle tanta importancia como se le suele dar en los medios. (Fuente:
www.serenitymarkets.com).
Llevar a la práctica esta pauta es realmente difícil y complicado. Desde luego hacerlo en el mercado de futuros es dificilísimo, dado el enorme periodo de tiempo a considerar. Pongo la pauta más que nada porque podamos tenerla todos presente, como un posible escenario más de cara a la posible evolución del mercado. Aunque el estudio referido es para el mercado americano, a buen seguro sucederá algo bien parecido en el mercado europeo.